Pensamientos sueltos. Fragmentos sin sentido de frases incoherentes. Palabras que logran ponerse de acuerdo, formando pequeñas oraciones hasta convertirse en una especie de cuentos, o mejor dicho, en cuentos aburridos.
jueves 15 de enero de 2009
Génesis inversa
Miró al cielo y pudo sentir por única vez esa terrible sensación. Como ese momento del ojo de la tormenta que antepone un segundo de paz y después ya nada queda. Aquella mancha del horizonte que hacía solo unos instantes estaba lejana, ya esta aquí. Un zumbido y de pronto la nada misma. Pasa y arrasa con todo lo que ve a su alrededor. Ciudades enteras, construcciones inmortales y animales de cualquier raza sucumben ante su efecto. No deja rastro de mares y tierra, provocando terribles remolinos destructores donde ya no se distingue cual es cual. Y después otro remolino y después otro remolino, como verificando de que nada quede en pie. El cielo oscurece, ya el sol se ha retirado. Los vientos encontrados arrastran por delante algunos objetos, por capricho, mostrando el miedo a los que todavía no han sido victimas. Esta plaga tuvo origen hace mucho tiempo y por esas cosas raras del destino, tomó vida propia hasta convertirse en lo que es hoy día, una maquina de destruir. Estas son las últimas líneas del cuento, lo sé. Allá a lo lejos la veo venir. Lo que siempre pensé que nunca encontraría, finalmente me ha encontrado. Aquella mancha del horizonte que hace solo unos instantes estaba lejana, ya esta aquí. Un zumbido y de pronto vendrá la nada misma. Una pena. Podría haber sido mejor. Una lastima que la plaga que hoy nos aniquila seamos nosotros mismos.
Pablo Latorre 15-01-2008
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