miércoles, 26 de noviembre de 2008

El Libro Eterno


Máximo tenia 33 años y era fanático de la lectura.

Un día, caminando por la avenida Rivadavia, vio un libro en una vidriera que le llamó la atención. Su tapa era metalizada, sin fotos, sin título. Debajo, un cartelito color azul platinado decía su precio, $ 30.

Entró al negocio a preguntar por el libro de la vidriera, a lo que el vendedor le respondió que solo existía un solo ejemplar, ese que estaba en exposición. Le pidió al vendedor poder verlo. Una vez que lo tuvo en sus manos, pudo comprobar que no pesaba demasiado. El autor era anónimo y en la primer hoja aparecía el titulo "Memorias de alguien". Sintió gran curiosidad, no solo por su extraña tapa, sino también por su encuadernación, que era distinta a los demás libros. Sin pensarlo demasiado lo compró, lo guardo en su valija, y una vez finalizada su jornada laboral, llego a su casa dispuesto a leer.

En la primer pagina aparecía la siguiente introducción:

"Si por algún motivo estoy leyendo, tengo que tener cuidado. Hay ciertas cosas que no sé y que lamentablemente el destino solo ve. Hubiera sido mejor que no me encontraras, pero sé que eso es imposible. Si por esas raras casualidades de la vida estas frente a mi, quiero decirte que te conozco y que en realidad todas tus mentiras son realidad, que todos tus sueños se verán cumplidos y que tus ideales se desvanecerán ante el terror del no saber.
Solo un consejo te doy, jamas dejes de leerme, porque cuando lo hagas, estarás eternamente perdido en la oscuridad de tu destino. Soy tu brújula en la noche y tu guía durante el día. De ahora en mas, seremos inseparables"

Eran aproximadamente las doce de la noche, cuando sintió ganas de comer algo.
Una vez pasada la introducción, pudo ver en el índice, que el libro estaba dividido en 33 capítulos, de 24 páginas cada una. A medida que avanzaba la lectura, Máximo fue descubriendo que el libro trataba sobre la historia de un hombre, desde su infancia hasta su primer viaje a Europa. Pasando por la compra de su primera bicicleta, su primer engaño amoroso, hasta sus mas variados trabajos.


Esa noche, Máximo no durmió. Se quedo hasta las 6 de la mañana leyendo.

Lo mas curioso, era que a medida que iban pasando los capítulos, Máximo se sentía mas identificado con el personaje. Lloró, cuando al personaje de la ficción lo dejó abandonado su primera novia. Se estremeció con la muerte de sus padres y logró ponerse contento en un capítulo muy extraño, donde el equipo de fútbol del que era hincha, salio campeón por única vez.

Promediaba el ultimo capítulo, cuando de repente, Máximo notó, que las 3 hojas que restaban del libro, estaban completamente en blanco. Revisó nuevamente el libro y efectivamente, el libro tenía las 3 ultimas hojas en blanco. Volvió a la ultima pagina y vio que no decía nada sobre un final sin indicios de hojas arrancadas.

Furioso, se levantó del sillón, se vistió, y salió rápidamente a la librería para reclamar semejante estafa. Cuando llegó al negocio, las persianas del mismo estaban bajas y un gran cartel color rojo decía "Dueño alquila". Sin saber que hacer, desconcertado, le preguntó a un canillita que tenía su puesto de trabajo a pocos metros del local, que había pasado con el negocio, a lo que el canillita le respondió que ese local había cerrado hacia mas de 20 años, mas exactamente en la época de Alfonsín.

Sin entender, comenzó a caminar sin rumbo. ¿Lo habré soñado? pensaba. Se reprochaba todo el tiempo como había sido víctima de semejante estafa.

De pronto el cielo comenzó a ponerse negro. Una terrible lluvia acechó la ciudad.

Lo único que se le ocurrió Máximo fue tomar un taxi. Le indico la dirección de su casa y observó a través de la ventana como la gente corría por las calles en busca de un refugio. El transito estaba muy lento, a lo que Máximo tuvo ganas de finalizar ese libro inconcluso. Llego a la anteúltima pagina impresa y leyó lo siguiente:

"
Furioso, se levanto del sillón, se vistió, y salio rápidamente a la librería para reclamar semejante estafa. Una vez que llego al negocio, las persianas del mismo estaban bajas y un gran cartel decía "Dueño alquila". Sin saber que hacer, desconcertado, le pregunto a un canillita que tenia su puesto de trabajo a pocos metros del local, que había pasado con el negocio, a lo que el canillita le respondió que ese local había cerrado hacia mas de 20 años, mas exactamente en la época de Alfonsín.
Sin entender, comenzó a caminar. Se reprochaba todo el tiempo, como había sido víctima de semejante estafa. De pronto el cielo comenzó a ponerse negro. Una terrible lluvia acecho la ciudad. Lo único que se le ocurrió Máximo fue tomar un taxi. Error"


Cerró el libro de inmediato. Estaba horrorizado. Miró por la ventanilla y la lluvia no dejaba de caer. De pronto vio una calle que no conocía, pero pensó que era un camino nuevo, así que dejó que el taxista hiciera su trabajo. Miró el libro y pudo observar como esa tapa metálica reflejaba su rostro. Sin saber porque, lentamente abrió el libro, acomodó su última página y leyó lo siguiente:

"No te asustes. Acabas de leer tu vida. No me preguntes como la escribí, solo la escribí. Se que ahora has terminado de leerme y eso me causa angustia. Te preguntaras que significa la última pagina en blanco, bueno, tiene un solo significado y solamente uno. Sé que eres inteligente y sabrás que hacer. No tengas miedo"

Máximo cerró su libro, se recostó cómodamente sobre el respaldo del asiento y esperó llegar a su destino.

Pablo Latorre 25-11-1998




martes, 25 de noviembre de 2008

Secretos


Lugar desierto, oscuro, húmedo y sin vida,
solo se atreve a entrar aquel, que no tiene nada que perder.
Solo perderás el tiempo tratando de encontrar certezas,
buenas noticias, flores de sueños y amores verdaderos.
Neblina espesa diambula por las cimas,
de los arboles carcomidos por la ignorancia.
El suelo se mueve mientras las grietas oscuras reclaman,
ladridos de guerra por tanta inseguridad.

Pueblos devastados por el tiempo,
observan como la muerte ha ganado la batalla.
El cielo verde oscuro, ríe a carcajadas,
con la llovizna espesa de la duda y la melancolía.
Llamas rojas aparecen de la nada,
vientos negros obstruyen tu visión del futuro.

No existe salida, querido amigo,
aquí jamás se mira y menos al destino.
Remolinos de burla inundan los aires,
frío y desolación, aquí y en todas partes.
No hay ningún ser humano, tu eres el primero,
y pagas por ello, con el misterio de no saber.
Solo se atreve a entrar aquel,
que no tiene nada que perder.

Bienvenidos, acabas de entrar,
a las puertas de mi alma.

Pablo Latorre 25-11-2008




Destino


En la esquina de un barrio cualquiera, vivía Luis.

Un viernes, como cualquier viernes, esperaba su rutinario colectivo. El mismo horario, el mismo chofer, las mismas pocas ganas de concurrir. Pero esta vez el 86 llego inesperadamente puntual. Raro, pensó. Contó sus monedas nuevamente sobre su mano derecha y cuando estaba a punto a subir, una dulce voz le pregunto: ¿subís?. Al principio el pensó que era solo la voz de una mujer inofensiva, borrosa, como la mañana misma. Hasta que la vió. Según Luis, era tan hermosa, pero tan hermosa, que nunca pudo describirla. Quedó tan sorprendido que dejó pasar varios colectivos.

A partir de ese momento, Pedro se levantó todas las mañanas con una alegría inusual, como si un breve paréntesis de esperanza abarcara su monótona vida. El estaba seguro de que la volvería a encontrar. Misma parada, misma rutina, mismo horario, no podía fallar.

Pasaron los días, los inviernos, las primaveras, pero la bella mujer, nunca mas Tomó el 86.

Y aunque parezca una obviedad, la vida, es como esos colectivos. Solo pasan una sola vez y lamentablemente nunca sabremos si el amor que tenemos destinado ya pasó, esta a nuestro lado o todavía nunca llegó.

Esto le sucedió a Luis, y permitanme el atrevimiento, pero creo que me acaba de suceder a mi también.

Pablo Latorre 24-11-2008





lunes, 24 de noviembre de 2008

Pequeña presentación de mis cuentos

Si uno pudiera escribir todo lo que uno imagina o piensa, no habría libro que alcance, ya que al menos de mi parte, tendría que escribir como mil tomos aproximadamente. Esto no significa que todos mis pensamientos sean interesantes e inteligentes, pero por lo menos uno hace lo que puede y creo que de eso se trata este blog. De hacer lo mejor que se puede, con una vida mas que corta, pero infinita de esperanzas y tristezas.

Una de las teorías que maneja alguna gente sobre estos cuentos, es que aquí encontraran disfrazados de personajes pensamientos que viajaron constantemente por mi cabeza tratando de poder expresarse, que sin pedirme permiso, hicieron un pacto secreto con mi mano derecha y esta se puso a escribir. Esto lógicamente me trajo muchisimos inconvenientes, ya que sin querer en el colectivo, en la calle, o sentado en algún bar, mi mano buscaba desesperadamente un lápiz y un papel, sin importar de quien fuera la mochila, campera o cualquier objeto que guarde algún elemento de librería. Obviamente la policía jamas entendió esta teoría.

Otra teoría, es que en cada cuento, estoy revelando una parte de mi personalidad, con lo cual he llegado a la conclusión de que no se cuantas personalidades tengo, cuantos ideales he formado y lo que es peor de todo, ya no se quien soy.

La última teoría, y esta es la que mas me gusta, dice que estos cuentos nunca existieron y que en cada renglón, cada palabra es imaginada por el propio lector, donde vuelca su yo, su otro yo, tu, ello, nosotros y su vosotros.

Pero de algo estoy seguro, que lejos de ser un escritor, no recomiendo buscar significados ocultos. Solo dejense llevar por los sonidos de cada palabra y verán que pasa. Seguro que se aburrirán, pero bueno, como dije al principio, vale la pena intentar y hacer lo mejor que se puede.

Pablo Latorre - 24-11-2008